Historia de la República Dominicana: El Cacique Bohechio (Capitulo 6, 7-9)
Bohechío nació en
lugar desconocido a mediados del siglo XV.
Bohechío fue uno de los cinco caciques principales y él más
anciano jefe taíno que gobernaba nuestra isla en el 1492, cuando llegó Cristobal Colón y los
conquistadores y colonizadores españoles.
Los historiadores han establecido que Jaragua, el cacicazgo
que gobernaba Bohechío, era el de mayor extensión superficial en la isla y
tenía su asiento oficial en el lugar que los indígenas llamaban
"Yaguana", nombre que fue traducido luego al francés como
"Leogane". Dicho lugar está ubicado no muy lejos de Puerto Príncipe,
la capital de Haití.
A propósito, cabe resaltar que Bohechío era hermano de la
célebre Anacaona, que era esposa de Caonabó, cacique de Maguana, demarcación
que ocupaba el corazón de la isla.
Luego de la muerte de Bochechío en 1502, su hermana Anacaona
pasó a gobernar el extenso cacicazgo de Jaragua. Todo parece indicar que
Bohechío no tuvo hijos, además de que, cuando murió, era soltero o estaba
viudo.
Para entonces, Anacaona gobernaba el cacicazgo de Maguana, el
cual había asumido tras la muerte de su esposo Caonabó, a manos de los
españoles.
Esto signifca que, al asumir el gobierno de Jaragua, Anacaona
se convirtió en reina del centro y el Sur de la isla.
Bohechio era el cacique
más progresista de la isla
Los españoles que conocieron y trataron a Bohechio dejaron la
información de que éste era un amante del progreso y de que su cacicazgo era el
más avanzado de la isla no sólo en términos culturales, sino también en cuanto
al uso de técnicas para cultivar la tierra y cosechar la producción.
Algunos historiadores dan por un hecho que Bohechío ayudó a
su cuñado Caonabó a destruir la fortaleza “La Navidad” que Cristóbal Colón
construyó en el colindante cacicazgo Marién, gobernado por Guacanagarix.
Cuenta la historia que en 1503, el cacique Behechio había muerto y le había sucedido al frente del cacicazgo de Jaraguá su hermana Anacaona.
Bohechío al saber de la muerte de su cuñado
Caonabó a mano de los españoles, se preparó para hacerle la guerra a
Cristóbal Colón y su gente.
La noticia del plan de Bohechío llegó pronto hasta Bartolomé
Colón, quien gobernaba provisionalmente la isla en calidad de Adelantado.
A finales de 1496, Bartolomé Colón hizo una aparatosa
incursión en el cacicazgo de Jaragua con el propósito de someter a Bohechío.
La tradición señala que él cacique Bohechío se
negó rabiosamente a recibir al Adelantado Bartolomé Colón, muy molesto por las
tropelías que cometían los españoles contra los indígenas.
Éste, que se preparaba para hacer guerra a los españoles,
desistió de ello por consejo de su hermana Anacaona, mujer que había sido del
cacique Canoabo, y reconoció la soberanía de los Reyes Católicos y se
comprometió a pagar el tributo.
Luego de reconocer la soberanía de las autoridades españoles
sobre el cacicazgo de Jaragua, Bohechío se comprometió a pagar tributos con
algodón, cáñamo y casabe.
Como los indios eran gentes sencillas y honestas, Bohechío
creyó en la sinceridad de Bartolomé Colón y lo recibió con una gran fiesta con cantos y
bailes que llamaban “areitos”, a la vez que les ofrecían abundantes alimentos de
la región, como las sabrosas iguanas.
Tambien, le facilitó su propia residencia para que pernoctara
durante su estadía en la capital del cacicazgo de Jaragua.
Meses después, cuando Bartolomé Colón regresaba a Santo
Domingo, fue avisado por el cacique Behechio de que ya podía pasar a recoger el
tributo acordado de algodón, cazabe, maíz, hutías, pescados y otros productos que acumularon tal cantidad, que el adelantado tuvo que mandar traer una carabela
desde la Isabela para su transporte.
La historia reseña que
Bohechío también, tuvo un trato afable
para con el célebre Francisco Roldán, quien en 1496 se rebeló contra los
hermanos Colón y, tras abandonar el poblado de La Isabela, se radicó en la
capital del cacicazgo de Jaragua.
Los rebeldes que siguieron a Roldán, una vez que se fue
demostrando que no deseaban abandonar la isla, fueron acomodándose en Jaraguá, donde las mujeres eran “más hermosas y de agradable trato” y las condiciones de
la tierra en general resultaban muy propicias.
Hasta más de cien españoles se afincaron y se casaron, los
más de ellos, con hijas de caciques, asegurándose servidumbre, tierra y
vecindad.
Cabe resaltar que Bohechío es el único de los cinco caciques principales que gobernaban la isla a la llegada de Colón cuyo nombre es honrado por uno de los pueblos de la República Dominicana.
El Municipio que lleva el nombre de Bohechío, pertenece a la provincia de San Juan, y está enclavado en la vertiente occidental de la vasta Cordillera Central de nuestra isla de Santo Domingo
Próxima semana publicaré la biografía de Cayacoa, cacique de Higuey





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